
"Ni siquiera nos permiten alcanzar el término natural de nuestras míseras vidas. Por mí no me quejo, porque he sido uno de los afortunados. Tengo doce años y he tenido más de cuatrocientas criaturas. Tal es el destino natural de un cerdo. Pero al final ningún animal se libra del cruel cuchillo. Vosotros, jóvenes cerdos que estáis sentados frente a mí, cada uno de vosotros va a gemir por su vida dentro de un año. A ese horror llegaremos todos: vacas, cerdos, gallinas, ovejas; todos. Ni siquiera los caballos y los perros tienen mejor destino. Tú, Boxer, el mismo día que tus grandes músculos pierdan su fuerza, Jones te venderá al descuartizador, quien te cortará el pescuezo y te cocerá para los perros de caza. En cuanto a los perros, cuando están viejos y sin dientes, Jones les ata un ladrillo al pescuezo y los ahoga en el estanque más cercano”.
"¿No resulta entonces de una claridad meridiana, camaradas, que todos los males de nuestras vidas provienen de la tiranía de los seres humanos? Eliminad tan sólo al Hombre y el producto de nuestro trabajo nos pertenecerá. Casi de la noche a la mañana, nos volveríamos ricos y libres. Entonces, ¿qué es lo que debemos hacer? ¡Trabajar noche y día, con cuerpo y alma, para derrocar a la raza humana! Ése es mi mensaje, camaradas: ¡Rebelión! Yo no sé cuándo vendrá esa rebelión; quizá dentro de una semana o dentro de cien años; pero sí sé, tan seguro como veo esta paja bajo mis patas, que tarde o temprano se hará justicia. ¡Fijad la vista en eso, camaradas, durante los pocos años que os quedan de vida! Y, sobre todo, transmitid mi mensaje a los que vengan después, para que las futuras generaciones puedan proseguir la lucha hasta alcanzar la victoria”.
Existe una gran cantidad de ineficiencias respecto a las políticas que suscitan el cuidado animal y su coexistencia de forma digna dentro del país. Los mataderos ilegales incrementan su existencia cada año, y existen miles de perros callejeros sin una solución loable de parte de las instituciones respectivas a gestar una salida a un problema país, que no ha sido examinado por ninguno de los candidatos a la presidencia para el año 2010.
Personalmente, me toca ir diariamente al centro de Santiago, y ver la cantidad, que según estudios aumenta anualmente un 5%, de perros callejeros que cohabitan con la histeria santiaguina es algo horroroso. Veo de todos los estilos, colores y matices, de vez en cuando alguno me acompaña al lugar que voy, a cambio de que comparta el pan o golosina.
Quien sabe si dentro de las cabezas de cada adorable animal, esta impreso el panfleto político que gesto George Orwell en 1945, con su “Rebelión en la granja”, si no es así, deberían…
Se lo dedico a mi polola que amo, que me enseño mucho del respeto que debe gestarse frente a cohabitar con los animales, sin la explotación actual de seres que no pueden levantar la voz.
Quizás si pudiesen, mucha vergüenza brotaría frente a lo hecho hasta hoy.
Observar el humor bizarro que conlleva la idea discutible del “perro bicentenario”, y así, aprovechar la cuantía de perros callejeros que vagabundean por el país, es algo mas serio, que aquel anecdotario concurso. ¿O no?
"¿No resulta entonces de una claridad meridiana, camaradas, que todos los males de nuestras vidas provienen de la tiranía de los seres humanos? Eliminad tan sólo al Hombre y el producto de nuestro trabajo nos pertenecerá. Casi de la noche a la mañana, nos volveríamos ricos y libres. Entonces, ¿qué es lo que debemos hacer? ¡Trabajar noche y día, con cuerpo y alma, para derrocar a la raza humana! Ése es mi mensaje, camaradas: ¡Rebelión! Yo no sé cuándo vendrá esa rebelión; quizá dentro de una semana o dentro de cien años; pero sí sé, tan seguro como veo esta paja bajo mis patas, que tarde o temprano se hará justicia. ¡Fijad la vista en eso, camaradas, durante los pocos años que os quedan de vida! Y, sobre todo, transmitid mi mensaje a los que vengan después, para que las futuras generaciones puedan proseguir la lucha hasta alcanzar la victoria”.
Existe una gran cantidad de ineficiencias respecto a las políticas que suscitan el cuidado animal y su coexistencia de forma digna dentro del país. Los mataderos ilegales incrementan su existencia cada año, y existen miles de perros callejeros sin una solución loable de parte de las instituciones respectivas a gestar una salida a un problema país, que no ha sido examinado por ninguno de los candidatos a la presidencia para el año 2010.
Personalmente, me toca ir diariamente al centro de Santiago, y ver la cantidad, que según estudios aumenta anualmente un 5%, de perros callejeros que cohabitan con la histeria santiaguina es algo horroroso. Veo de todos los estilos, colores y matices, de vez en cuando alguno me acompaña al lugar que voy, a cambio de que comparta el pan o golosina.
Quien sabe si dentro de las cabezas de cada adorable animal, esta impreso el panfleto político que gesto George Orwell en 1945, con su “Rebelión en la granja”, si no es así, deberían…
Se lo dedico a mi polola que amo, que me enseño mucho del respeto que debe gestarse frente a cohabitar con los animales, sin la explotación actual de seres que no pueden levantar la voz.
Quizás si pudiesen, mucha vergüenza brotaría frente a lo hecho hasta hoy.
Observar el humor bizarro que conlleva la idea discutible del “perro bicentenario”, y así, aprovechar la cuantía de perros callejeros que vagabundean por el país, es algo mas serio, que aquel anecdotario concurso. ¿O no?
"Están las bestias... luego los bestias... Las bestias matan cruelmente para sobrevivir. Los bestias sólo para disfrutar. El hombre será lo que dice ser cuando supere su bestialidad. Sino, seguirá entre los seres irracionales, por mucho que pretenda lo contrario. Es una cuestión de hechos".
Generemos política…ahora.
Generemos política…ahora.




















