
Terminaba de digerir la profundidad que deja en la garganta los espasmos sensitivos que te hace vivir Andrés Wood en “La buena vida”, cuando al termino, comenzó a sonar un tema con un sonido acido, que me llego a molestar, pero que hizo repetir instaurado en mi cerebro el tema en pocos minutos mas de tres veces.
Comencé a buscar acerca del prófugo músico que tocaba en los créditos de la aclamada película chilena, cuando descubro a Chinoy. Un porteño de voz hibrida, que vadabungueo por bares de Valparaíso y Argentina dejando rastros con letras errantes que solo exponen mas la exposición de uno de esos músicos de verdad. Los de guitarra de palo y metas bohemias.
Mi hermana que estudia en la quinta región, me comento todas las ocasiones en las que tuvo que escuchar a la chillada voz de Chinoy, y como se ha convertido poco a poco, en un músico de culto dentro de ambiente universitario de la región, los cuales, llenan bares para escuchar alguno de sus temas.
Es sin lugar a duda el músico que mas documenta mi escasa sensibilidad musical en la actualidad y con canciones como esta, solo queda pregonar un futuro incierto pero auspicioso a este flacuchento sin pinta a nada, que abre la boca y si de algo estoy seguro, es que no deja impasible a nadie.
Comencé a buscar acerca del prófugo músico que tocaba en los créditos de la aclamada película chilena, cuando descubro a Chinoy. Un porteño de voz hibrida, que vadabungueo por bares de Valparaíso y Argentina dejando rastros con letras errantes que solo exponen mas la exposición de uno de esos músicos de verdad. Los de guitarra de palo y metas bohemias.
Mi hermana que estudia en la quinta región, me comento todas las ocasiones en las que tuvo que escuchar a la chillada voz de Chinoy, y como se ha convertido poco a poco, en un músico de culto dentro de ambiente universitario de la región, los cuales, llenan bares para escuchar alguno de sus temas.
Es sin lugar a duda el músico que mas documenta mi escasa sensibilidad musical en la actualidad y con canciones como esta, solo queda pregonar un futuro incierto pero auspicioso a este flacuchento sin pinta a nada, que abre la boca y si de algo estoy seguro, es que no deja impasible a nadie.
Chinoy...Generando política..
Para el final…
Para el final…
Cayo una ojera, en el papel
Una primera, de un mal ayer
Oyendo, oyendo,
oyendo escucho hasta no ver
Bajo las penas, me las gané
La luz sincera, me hizo llover
Ardiendo, ardiendo,
ardiendo su soplo y va a doler.
Para el final
quería más
y estuvo tu voz
y estuvo tu voz.
Para el final
quería más
y estuvo tu voz
y estuvo tu voz.
Dentro del aire, hoy desperté
Empezó el baile, no me quedé
Huyendo, huyendo,
huyendo sin fiesta celebré
Nada era mío, mucho tomé
Si hacia frió, no me abrigué
Sabiendo, sabiendo,
sabiendo al viento puse fe
fe, fe, fe, fe.
Para el final quería más
Y estuvo tu voz
Y estuvo tu voz
Para el final quería más
Y estuvo tu voz
Y estuvo tu voz
noooo.

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