jueves, 14 de mayo de 2009

A 61 años del al Nakba.


Un 15 de mayo de 1948, David Ben Gurion anunciaba desde Tel-Aviv, la declaración de independencia del Estado de Israel.
Este tema desde su gestación, inevitablemente ha generado mucho más que una sola lectura.
Luego de la Segunda Guerra mundial, Gran Bretaña tomo la decisión de absolver su posesión sobre Palestina, que había obtenido de parte de la Sociedad de Naciones. Se le entrega la facultad resolutoria a la naciente Asamblea de las Naciones Unidas, la cual concluye que se crearan dos Estados, uno árabe y uno judío.
Desde aquella resolución, poco entendible, se han generado conflictos que persisten hasta hoy. La región que hoy es de soberanía israelí, era hasta 1948 una comunidad árabe. Existía un gran número de grupos musulmanes y árabes; y en menor medida grupos cristianos y judíos. Esto tuvo que generar como resultado el exilio del 85% de la población de aquellos territorios para la formación del nuevo Estado.
Israel justifica su defensa en base a su derecho histórico a habitar tales territorios, al ser el epicentro histórico y centro espiritual, durante la diáspora.
Palestina por su parte señala que lo ocurrido aquel día es considerado como una catástrofe para su pueblo. Losucedido puede entenderse como una limpieza étnica, la cual fue ejecutada de forma esquematizada, forjando la expulsión de un pueblo de su propio territorio de forma violenta. Lo acaecido entra en la categoría de crímenes contra la humanidad, según la carta de las Naciones Unidas, pero, al parecer, no se ha conseguido de parte de este organismo el cumplimiento de lo establecido en este conflicto, como en muchos otros.
Existen miles de lecturas sobre este conflicto, que abrazan un millón de soluciones de cómo generar un resultado que deje satisfecha a ambas partes. Yo prefiero ser parte del estudio que realizo avaaz, el cual señala que un 70% de los jóvenes palestinos quieren una solución pacifica del conflicto en medio oriente, y existe un 67% de los jóvenes judíos que están dispuestos a escuchar las condiciones que desea plantear el pueblo palestino para su satisfacción territorial frente al problema.
Espero que la conmemoración el día de mañana de la catástrofe, o al nakba en árabe, no sea solo un día para generar un mayor rencor de parte de los pueblos afectados, sino, que una oportunidad para generar el esperado consenso que lleve a una paz en “tierra santa”.


Un especial saludo en este día al “palestino”, que luego de terminar su licenciatura en ciencia política, cumple funciones como asesor antes la ONU para su país. Muchos cariños para el arquero más malo en la historia de la Universidad Católica.

Generemos política…Ahora.


1 comentario:

  1. Que consiso, siendo que tanto se ha dicho sobre esto.
    Para mi este conflicto tiene su común denominador: si bien, el hombre suele cansarse de la esperanza, también se cansa de la guerra. Ojalá que este conflicto no se resuelva por la desidia y cansancio de los afectados, sino por el diálogo y la paz.
    Saludos!
    Domingo.

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